El precio que Pakistán está pagando por el cambio climático

Por Hiba Tunio para Parresía Online
Foto Saeed Ahmed Abbasi

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A nivel global, la frecuencia e intensidad de las olas de calor están aumentando, con temperaturas en muchas áreas –desde Europa hasta Asia– alcanzando nuevos máximos. Pakistán es uno de los países que registra nuevos récords de calor casi cada año. Aunque el país ya se enfrenta a numerosos desafíos, el calor extremo los está empeorando gravemente.

La ola de calor de este año es particularmente peligrosa debido a la severa escasez de agua y a los cortes de electricidad en muchas regiones del territorio. De hecho, en varias ciudades de Sindh, el acceso a agua limpia y a un suministro confiable de electricidad es cada vez más difícil de encontrar. En algunos lugares, las temperaturas se han disparado hasta los 52°C, haciendo que la falta de servicios públicos sea aún más peligrosa.

La escasez de agua ha sido durante mucho tiempo un problema crónico para las personas que viven en las regiones desérticas. Desafortunadamente, este problema ahora se está extendiendo más allá de los desiertos y afectando también a las principales ciudades. Pakistán ya ha sufrido graves impactos por el cambio climático; millones de personas han padecido calor extremo, inundaciones devastadoras, sequías y un clima impredecible, lo que también ha perjudicado gravemente a la economía y a la agricultura.

A medida que las temperaturas aumentan, los golpes de calor, la deshidratación y las dificultades respiratorias se vuelven más comunes, dejando a las comunidades vulnerables, siendo los ancianos y los niños los más afectados.

Durante estos eventos de calor extremo, las muertes se están convirtiendo en una preocupación alarmante. Para escapar del calor abrasador, algunos niños nadan en desagües y canales, lo que provoca incidentes de ahogamiento cada año. Estos sucesos sirven como un claro recordatorio de que el calor excesivo se está transformando en una crisis humanitaria, no solo en un problema meteorológico.

Para Pakistán, el cambio climático es una emergencia humana, económica y de salud pública, así como ambiental. Mientras el mundo lidia con olas de calor extremas y temperaturas en aumento, la pregunta más urgente no es solo qué tan caliente se pondrá, sino también: si no actuamos ahora, ¿cuándo lo haremos?

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