Las primeras noticias del ataque estadounidense a Caracas no provinieron de los canales oficiales, sino de las redes sociales, donde videos de ciudadanos atónitos mostraban las explosiones en objetivos estratégicos como Fuerte Tiuna y la Base Aérea La Carlota. Si bien la justificación oficial de la operación militar que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, apuntaba a un ataque contra el narcoterrorismo, la realidad, en la lógica geopolítica, es un complejo tapiz político de grandes potencias en tres niveles.

